Lo primero que haremos será refrescar previamente nuestra masa madre para tenerla lista y fuerte para la receta.
En el bol de la Kitchen Aid vertemos toda la harina y hacemos hueco en el medio formando un volcán e introducimos en el centro la cantidad de masa madre.
Vamos añadiendo el agua poco a poco y amasamos a media velocidad. El agua debe estar fría ya que fermentaremos la masa después en frío para que sea un proceso lento.
Una vez mezclados los ingredientes y amasados lo dejamos fermentar en bloque en un bol. Ponemos la masa sobre una superficie de trabajo y le vamos dando forma de bola para tensionar la masa.
Espolvoreamos con harina y la introducimos en un bol
Lo cubrimos con un paño a pie sobre la mezcla para que no se reseque y lo introducimos en la nevera por al menos 16 horas mínimo. Lo puedes dejar incluso más.
Pasado el tiempo de reposo / fermentación en la nevera, la sacamos y dividimos la masa en 3 partes iguales. La dejamos reposar durante una hora cubiertas con un paño a temperatura ambiente
Pasado el tiempo de reposo estiramos cada una de las porciones estirando la masa sobre si misma en 3 partes para desgasificar la masa y vamos presionando en cada cierre. Una vez hecha la forma de barra enharinamos por encima y dejamos reposar 1 hora ya colocadas sobre la plancha de barra de horno. El pliegue boca abajo.
Vamos precalentando el horno arriba y abajo con ventilador a 230ºC. con vapor (si no tenemos vapor introducimos una bandeja en la parte inferior del horno y cuando se introduzcan las barras vertemos agua para que evapore y genere vapor hacia arriba). Pasado el tiempo les damos unos cortes a las barras y las introducimos en el horno.
Horneamos durante 35 minutos aproximadamente o hasta que tenga color dorado o como más nos guste.